Cenas que engorden poco
La cena suele ser el momento de mayor relajación en el día después de una larga jornada de trabajo y de haber pasado por el gimnasio. Por eso seguro que te encanta hacerte una buena cena para recuperar las energías que has ido perdiendo a lo largo del día, pero ¡cuidado!, la cena es la comida más peligrosa del día y la que más te puede engordar, ya que si al poco de tomarla te metes en la cama no darás tiempo a que tu cuerpo la digiera y las grasas se pegarán más a tu organismo, con lo que tardarás más en poder quemarlas.

Intentaré darte algunas alternativas o consejos para cenar sin engordar mucho. En primer lugar, la cena tiene que ser la comida más ligera del día. Aunque para la comida no dispongas de mucho tiempo, procura que sea esa la más amplia y compleméntala con la merienda, así estarás bien alimentado todo el día y cuando llegues a la cena no tendrás mucha hambre. En cuanto a los alimentos, deja de lado los hidratos de carbono, que son los más ricos sí, pero por la noche son malísimos ya que no tienes tiempo a quemar ni una mínima parte a no ser que te vayas de copas y bailoteo hasta las tantas.

Lo mejor que puedes comer a la hora de la cena son las frutas y verduras, éstas últimas que sean cocinadas ya que crudas tardan más en digerirlas. Puedes también comer proteínas animales en la cena, de hecho es recomendable, como el pavo, conejo, pollo o pescado blanco, todos ellos de fácil digestión y además de poco aporte calórico que además al ser proteínas ayudarán a nuestro organismo a eliminar las grasas ingeridas el resto del día. Por último, procura cenar siempre como mínimo hora y media antes de irte a la cama ya que acostarte con el estómago lleno ralentiza la digestión y además puede causarte problemas a la hora de conciliar el sueño.