Chalecos, otro básico masculino
Los clásicos son una de las prendas más clásicas en el armario masculino. Son fáciles de combinar y nunca pasan de moda, por lo que en más de una ocasión te pueden sacar de algún que otro apuro para cuando no sabes qué ponerte.

Una gran ventaja de esta prenda es que puedes utilizarla en cualquier momento del año, ya sea en invierno o en primavera, la cuestión es combinarla con los complementos adecuados, para no pasar demasiado frío o excesivo calor, y por supuesto no desentonar con el ambiente de la temporada.

Puedes escoger los clásicos chalecos de rombos, en un solo color o incluso arriesgar con otros más originales. El tejido también puede ser muy variado, lana, algodón, cuero o lino para lucir un look más fresco en verano.

Otra opción interesante es el jersey de estilo chaleco, donde el protagonista principal es el clásico diseño de rombos. Si apuestas por un modelo de este tipo, ten en cuenta que es una prenda muy de vestir, así que a la hora de escoger complementos deberás optar por modelos elegantes a la vez que sencillos. Lo puedes combinar de dos formas, con camisas de manga larga para dar un aire informal a tu estilo o con una camisa de manga corta para entretiempo.

Los chalecos masculinos son perfectos para cualquier hombre, ya que se trata de una prenda muy versátil que ofrece la posibilidad de cambiar de estilo. Puedes optar por un acolchado para protegerte de la lluvia, uno de sport para protegerte la zona del pecho cuando practicas deporte o bien el clásico chaleco de vestir acompañado por un elegante traje de pantalón y chaqueta. Los más aventureros tienen hasta chalecos con multitud de bolsillos para cuando subes al monte o haces senderismo.

Como ves es una prenda con multitud de posibilidades que se adapta al estilo y a la personalidad de cualquier hombre, y de cualquier evento social, ya sea una velada romántica, un paseo por el campo con amigos o una reunión informal.