El estilo de Javier Bardem
Javier Bardem es, sin duda, uno de los hombres más famosos de España si no el que más. Su larguísima y reputada trayectoria profesional está avalada por innumerables nominaciones y galardones de las más prestigiosas galas de premios cinematográficos. Su seriedad en el trabajo, siempre intentando alejarse de la prensa rosa, hace de Javier Bardem un actor no muy al uso, ya que son contadas las ocasiones en las que podemos verle hacer algún tipo de escueta declaración sobre su vida privada. Aún así, y a pesar de ser conocido tan sólo por su vida laboral, Bardem es uno de los hombres más deseados de España.

Atractivo donde los haya, su imagen dista del prototipo Brad Pitt y otros rubiales por el estilo, pero tiene un físico completamente cautivador. Quizá ahí radique su éxito entre las féminas, en un estilo fresco, natural, de apariencia no cuidada. Un pelo que luce un “perfecto desaliñado”, esa barbita de más de 3 días. Un hombre de los que había antes, “de pelo en pecho”, pero con una higiene impecable. En estos momentos en los que la edad empieza a marcar en él surcos de vivencias, sólo consigue que esas arruguitas se sumen al ya atractivo inicial.

Informal en vaqueros, chaqueta de cuero, americana combinada con jeans… Exquisito de esmoquin, traje o lo que quiera que se ponga. Tiene la mezcla ideal entre rudeza y elegancia. Se le ve cómodo en cualquiera de los estilos en los que se vista para según qué ocasión, y esa es otra de las claves imprescindibles para que suspiremos por él. Su cuerpo tiene las líneas perfectas. Espalda ancha, hombros, abdominales… pero todo en su justa medida. Natural como si trabajara en carga y descarga, no le notas machaque de gimnasio, algo que muchas de nosotras preferimos que sea así y no el típico musculitos que te da grima tocarlo no vaya a ser que explote. Si existe el hombre de físico perfecto, yo diría que es Bardem.