Fabrica tu propia mascarilla en función de tu tipo de piel
Si quieres ahorrar algo de dinero y fabricar tu propia mascarilla para cuidar tu piel de la manera más natural posible, apúntate una serie de consejos muy fáciles de poner en práctica.
Lo primero que debes tener en cuenta en que existen cuatro tipos de piel: grasa, normal, seca y mixta. Teniendo en cuenta esto deberás escoger la mascarilla más adecuada en función de las características de tu cutis.

Si tienes la piel grasa, mixta o normal puedes combinar el azúcar de algunas gotas de limón y colocarlo sobre el rostro. Tienes que comenzar con la yema de los dedos y hacer movimientos circulares que luego deberás limpiar con agua tibia o con una toalla mojada.

Una vez hecho esto, tienes que aplicar la mascarilla nutritiva. Mezcla medio yogur natural o de frutas con los siguientes ingredientes: una cucharada de miel o aceite de oliva (sólo para pieles secas y normales) una cucharada de aloe vera o tres rodajas de pepino (para cutis mixtos con tendencia grasa) y por último una cucharada de avena.

Pásalo todo por la batidora o revuélvelo bien con una cuchara para que tu mezcla sea lo más homogénea posible, y a continuación aplica la mascarilla sobre el rostro durante 20 minutos. Retira los restos con abundante agua tibia. Con esta mascarilla casera, económica y a base de productos naturales lucirás una piel perfecta, pero no olvides tener en cuenta tu tipo de piel y utilizar los alimentos correctos antes de hacer la mascarilla.

Si te sobra algo no hace falta que la tires, puedes guardarla en la nevera y utilizarla otra vez esa misma semana o cuando tu piel necesite una limpieza profunda. Normalmente conviene aplicar esta mascarilla unas dos veces por semana y si mejor antes del afeitado, ya que así el resultado será aún mejor.