Fimosis o circuncisión
La fimosis o circuncisión es una intervención quirúrgica en la que se extirpa la parte de piel del pene que cubre el glande, para así poder eliminar la piel enferma y evitar nuevos problemas de infección o retracción. Es una intervención muy frecuente que se puede realizar con anestesia local y para la que no hace falta ingreso hospitalario. Con esta operación también cambiará el aspecto externo del pene y favorecerá el retraso de la eyaculación en algunos casos. Además, también evitará el cáncer de pene, el cual siempre está relacionado con infecciones crónicas prepuciales.

En cuanto a la anestesiade bes saber que en pacientes adultos y sin problemas psicológicos se hace con anestesia local, esto es infiltrando mediante una fina aguja la base del pene, quedando solamente dormido el miembro. Durante la intervención se pierde la sensación de dolor aunque si se conserva el tacto. La anestesia suele durar de 45 a 90 minutos.

En cuanto a la técnica quirúrgica:

– Invariablemente se hace una incisión alrededor del pene por debajo del glande. La sutura suele hacerse con puntos reabsorvibles (caen solos).

– Tras la intervención dejamos un vendaje compresivo.

Riesgos de esta intervención:

– Hematoma: Poco frecuente, si aparece suele hacerlo en las primeras 24 horas. En algunos casos puede ser necesaria la reintervención; habitualmente si aparecen suelen ser mínimos y no comportan ningún problema.

– Infección: Muy infrecuente, Habitualmente suele afectar a algún punto aislado, puede ser necesario tratamiento antibiótico y excepcionalmente esta infección puede ser grave, en especial en pacientes predispuestos.

– Resultados estéticos o funcionales insatisfactorios: Excepcionalmente, va en función de las expectativas de cada persona. Al principio es normal sentir cierta tirantez durante las relaciones sexuales.

Tras la desaparición de la anestesia suele aparecer dolor moderado que suele durar las primeras 24 horas, sobre todo durante la noche. Para ello te recomendarán analgésicos. En días posteriores las molestias irán disminuyendo paulatinamente. El vendaje compresivo es recomendable retirarlo a las 24 horas para evitar hematomas. Si produce excesiva compresión impedirá la micción debiendo entonces retirarlo en éste momento.