Hombres con cuerpos perfectos gracias al personal trainer
Desde pequeños los hombres acostumbran a hacer deporte por su cuenta, bien sea durante los recreos del colegio, o jugando al fútbol en la playa. Esta costumbre es la que ha llevado, durante muchas décadas, a la equivocada idea del deportista autodidacta, de modo que, bien sea por convicción, vergüenza o una especie de vanidad, a los hombres les costaba mucho más despejar dudas con los monitores de gimnasio. Afortunadamente todo eso ha cambiado, y no sé si es porque abrimos la mente o porque, por falta de tiempo, necesitamos el máximo rendimiento y eficacia en nuestros ejercicios, pero en tiempo récord.

Fruto de esta necesidad nace la figura del personal trainer o entrenador personal, un profesional que se dedica al entrenamiento personalizado de un modo seguro, eficaz y eficiente, lo que reduce el riesgo de lesión y maximiza los resultados. Su profesionalidad abarca más campos que el del ejercicio físico, ya que conocen huesos y músculos con la precisión de un fisioterapeuta, carrera que muchos de ellos completan después del INEF. Sus altos conocimientos en Nutrición cierran el triángulo perfecto entre deporte, recuperación física y alimentación, ya que te abren un mundo nuevo en dietas y valores nutricionales, básicos para la quema de grasas y el correcto funcionamiento cardíaco.

Con una organización perfectamente estructurada, el primer paso consiste en una entrevista personal donde se analizará la forma física actual y se hablarán de las metas a conseguir y las claves para llevarlas a cabo. Después de una medición antropométrica, se diseña el programa inicial, que incluye la enseñanza de las técnicas de ejecución de cada uno de los ejercicios; con su correspondiente calentamiento, respiración y estiramiento. Cada sesión de entrenamiento conlleva su control y asesoramiento, de modo que, será tu entrenador personal el que te marque los tiempos y las repeticiones de cada una de las series a realizar. El resultado: men sana in corpore sano.