Los grandes complejos masculinos
Tenemos que reconocerlo, los hombres también nos obsesionamos. Lo cierto es que entre hombres y mujeres no existen muchas diferencias, somos casi como dos gotas de agua. Sin embargo, nosotros lo hemos ocultado durante más tiempo, ahora ha llegado el momento de que los varones nos atrevamos a afrontar nuestros complejos.

Desafiar el paso del tiempo es un objetivo universal para la humanidad y algo bastante complicado de conseguir. Una de las cosas que más nos preocupa es la llamada “curvita de la felicidad”, por lo que cada vez es más frecuente ver hombres en las clínicas de adelgazamiento. Estar a punto para lucir palmito en las playas es fundamental para demostrar salud y gustar a los demás.

Otro de los grandes complejos masculinos y poco frecuente en las féminas es la calvicie. Ya sea por genética o por edad, las entradas adelantan la llegada de la madurez, cuando nadie quiere dejar de mostrar un aspecto joven. Recurrir al rapado o acudir a un centro capilar son las soluciones más comunes.

Tampoco gusta el exceso de vello en algunas partes del cuerpo. Espalda, pecho y brazos son territorios en los que el hombre tiene mucho pelo, sigue triunfando el metrosexual, el cual lleva el cuerpo entero depilado o rasurado.

También es importante el cuidado bucal, expertos en el tema consideran que los dientes no alineados o amarillentos producen inseguridad masculina. Para evitarlo, no basta con cepillarse los dientes después de cada comida, es imprescindible una visita al dentista cada año.

Otro complejo muy típico es la altura, pero esa no la elegimos. Ser más bajitos que las mujeres es un complejo difícil de aceptar y que no tiene solución, por lo menos de momento.

El siguiente complejo a destacar es la obsesión que los hombres tienen con su trasero. Pocos hombres te dirán que están orgullosos de su culo. Seguidamente encontrados otra preocupación compartida en ambos sexos: la nariz. Se llevan pequeñas, estilizadas y simétricas.

La voz masculina es un punto clave para seducir, las personas en tímidas suelen hablar muy flojito y eso refleja inseguridad en uno mismo. Sin embargo si gozas de una voz potente y varonil tienes en ti un arma de comunicación muy potente.

Por último, es cierto que muchos hombres pueden estar acomplejados por el tamaño de sus genitales, a las mujeres les gustan grandes, eso es una realidad a pesar de lo que digan.