Practicar footing con el mejor rendimiento
El footing es una de las prácticas deportivas más habituales para ponerse en forma y ganar resistencia. Pero correr es más que calzarse unas deportivas y salir todos los días a repetir el mismo tiempo, intensidad y recorrido. Una buena manera de optimizar resultados es trabajar diferentes rutinas, de modo que ni tú te aburres ni tu cuerpo se acostumbra. Es esencial que elijas los días y horarios que completarás a lo largo de la semana, en principio es suficiente con 3 sesiones semanales, ya que lo ideal es dejar días intercalados para el descanso muscular.

Conviene empezar con poco volumen, una distancia que tu cuerpo pueda asumir y con la que no te sientas fatigado en exceso. Cambiar el itinerario también resulta conveniente, y es algo que puedes aprovechar para realizar cada día una de estas tres opciones de entrenamiento: correr largo y suave (trabajando así la resistencia aeróbica) ; correr menos distancia pero a mayor velocidad (acostumbrando al cuerpo a trabajar con una fatiga relativa); y un día de series (trabajando la resistencia anaeróbica, que vendrá muy bien para fortalecer los músculos de las piernas y darle un empujón a la respiración).

Con el tiempo, y dependiendo de tus capacidades y objetivos, podrás ir aumentando el kilometraje y la velocidad de carrera en un 5 ó un 10% semanal. Si lo que quieres es aumentar la intensidad, puedes ir añadiendo algunas cuestas a tu itinerario, alternándolas con tramos planos. La práctica alternativa de bicicleta o natación perfeccionará este tipo de entrenamientos, favoreciendo tu resistencia. En poco más de dos semanas notarás leves mejoras, facilidad al subir escaleras, etc.; en un mes y medio correrás sin apenas notar el esfuerzo en un tramo de unos 10 km.; y después de 3 ó 4 meses el futing formará parte de una necesidad diaria.